viernes, 16 de mayo de 2014

CARTAS DE METAL FALSO

Llevaba tiempo escribiendo cartas que nunca podrás leer. Mostrando su fortaleza en un papel de afecto forzado a amarte.
No debo amarte, no te lo mereces. Tampoco que te escriba y aquí estoy, escribiendo una carta que jamás podrás tocarla con tus propias manos ni leerla con tus propios ojos.
Ser buena persona está bien, pero sólo con quien se lo merece. Pero, ¿qué te voy a contar que no sepas?.
Tú fuiste mi luz en tiempo atrás, por momentos. Fuiste mi espada y mi armadura al mismo tiempo, venciendo y protegiendo de los peligros que hay que van creciendo sin piedad creando horror. Fuiste ese metal duro, transparente y sincero que me hiciste creer en aquel día.
Hoy la verdad sale a la luz, esa luz errónea en ti. Hoy muestras tu verdadero tú, cubierto de un metal falso que, en tiempo atrás, escondiste con sigilo y maldad.
Me gustabas más cuando apenas te conocía, cuando alegrabas mis tiempos malos, cuando me decías que me querías.
Te dije adiós sin hablarte, me despedí sin escribirte. Me valoré sin que aprendieras a hacerlo. Me amé sin atreverte a ello. Me fortalecí, sin ayudarme a curar heridas que dejaron huella en mí. Sigo sin tí y no me arrepiento de haberte borrado de mi vida, de mi mente eres un recuerdo que pasaste por mi vida desde una sonrisa hasta un estúpido enfado que dejaste sin solucionar.