martes, 27 de mayo de 2014

QUIZÁS SEA EL DESTINO

Caminaba entre estrechas calles y amanecía sin pudor, olvidada de estrellas que contemplaban y sufrían por la ciudad, no puedo decir que ese momento era mío porque no lo era, sólo podía observar, pensar y callar.
En mi camino aparecieron dos individuos que parecían pareja, espere un momento. Sí, lo eran. ¡Maldita sea, siempre igual! Una vez más el universo me manda indirectas muy directas para encontrar el amor, pero para eso no necesito pareja querido universo al que destrozamos sin ser conscientes.
Al atardecer los vi una vez más, sé que después de 4 años era un buen momento para empezar a buscar pareja, pero no estoy preparada o dispuesta a pasar lo mismo que en mis relaciones anteriores. Esto es como ir al supermercado y ves dos productos diferentes con el mismo precio, te apetece los dos pero sólo puedes comprar uno, aunque ningún sentimiento se puede comprar obviamente, era un simple ejemplo para que comprendas la situación.
"Todo llega cuando menos te lo esperas", me hace gracia esa frase, siempre respondí a ella como: "bueno, mientras que no me pilles en el baño, ven cuando quieras. Pero avisa." Aunque sinceramente tiene razón y es que todo pasa por un motivo, quizás sea el destino que aparezca, pero no voy a esperar sentada en un banco, eso lo tengo claro. Aunque haya días que apetezca sentarme en un banco como los ancianos viendo la vida pasar, sin ofender por supuesto.
Anochece poco a poco, pasando las horas escribiendo estas palabras. Tantas palabras escritas, segura de mí misma de lo quiero contar, sabiendo que el viento no puede llevarse mis escrituras aunque tal vez podría si no se guardaran en el recuerdo manteniendo su voz y su mensaje.
Quizás sea mi error, recordar tantos momentos buenos y malos, protegiéndome del peligro que podría pasar sin haber pasado. Quizás sea el motivo del cual me pienso mucho en tener pareja. ¿Estoy dispuesta a tener pareja?, quizás después responda a ello.