domingo, 1 de junio de 2014

EL BOSQUE ETERNO

Ese bosque que no tiene final, no tiene salida alguna y se desvanece en la laguna. 

Aquel lugar que no es seguro, pero muestra seguridad, protege y atardece. Se ve como el viento se acelera y la oscuridad espera. Es el bosque eterno. Un lugar donde no hay infierno, soledad, tempestad.Pájaros huyen, a las lejanas veo al pasar. Todo se vuelve oscuro y el viento embellece la soledad. Ruidos al acecho, no estoy en mi derecho de suavizar el tiempo que se va escapando como olas en el Mar. Olas que se rompen y dejan su huella en el horizonte, despertar en el bosque.
Niña de nuevo me sentí, corazón frágil e inocente volvió a latir.
Decisiones, esperanzas, fortalezas para seguir.
Rumbo a mi destino, decidida estoy. Con más fuerza que nunca, con ganas de luchar por lo que me importa. Y sin darme cuenta, llegué a la cima. Dura y cruel cima quiso que caiga en la trampa, pero un árbol viejo me ayudó con su enorme brazo y subí a la gran cima. Hermosos paisajes pude contemplar como recompensa.

Pianos que suenan, algo esperan. Pensamientos que no hay cautivo, susurros en mi oído, él, ella, ¡quien aparezca solo dime quién! ¿Quién podrá estar aquí? Si el viento embellece y fortalece, si el viento reclama y nunca calla. Palabras que se marchitan con el tiempo, pero el viento los lleva y oigo lo que cuentan. No sé porqué ni tampoco me interesa. ¡Pero el sentimiento se queda ahí, al final todo se volverá gris y me volveré a ir sin dejar rastro alguno! ¡Sin dejar cada palabra fallida en el tiempo, sin dejar de existir, de sentir!, ¡sin dejar de ser yo! ¡Ese es mi futuro! ¡Aunque la oscuridad me quiera atrapar en su temor y soledad, en su aliento de miseria!
Amanece un nuevo día, lágrimas secas me desperté y comenzó a llover. Dulce lluvia arropándome, dulce lluvia que acaricia mi piel con suavidad, con ternura, con tanto amor que en mi corazón no pudo evitar llorar.



Bajo la lluvia fría, empecé a recordarte. Nunca imaginé que podría dolerme tanto en mi camino, en este camino que recorrí sin ti.
Los recuerdos permanecen, los sentimientos se oxidan. Las palabras se las llevó el viento y tu amor fue olvidado.
Quizás fue este dolor inmenso que decidió dejarte, abandonarte y olvidarte, al igual que tú.  Nadie es perfecto, nadie llega a serlo. Pero confié en ti, aunque me pagases cada error, cada detalle olvidadizo, cada sentimiento muerto, cada pensamiento equivocado.
Y me levanté, con lágrimas recorriendo mi rostro. Miradas que se perdieron, tantas que no recuerdo cómo pude quererte. No fue bueno, ni malo. Sólo fueron detalles pagados, aunque me hayas hecho tanto daño.

Y sigo adelante sin remordimientos, sin mirar atrás. Otra ocasión será volver a verte, a abrazarte, a sentir tus latidos, tu respiración, a escuchar tu voz, o tal vez no.