jueves, 10 de julio de 2014

QUE TRUENEN MOLESTOS

Permíteme que baile bajo la lluvia, para humedecer mis lágrimas y sentir que no valen nada en cada gota derramada. Hoy el viento eleva mis sentidos, sin miedo ni prejuicios, siendo libre en el recorrido compareciendo de mis latidos. Método fácil me dijeron, pero ponte mis zapatos y haz el recorrido, notarás el dolor que invade sentidos matando a uno mismo por dentro.
Que el viento me eleve no estoy dispuesta a ser atacada sin defenderme yo primero, un pájaro libre no es condenado, que truenen molestos por mi decisión acabada, angustia de tenerme controlada siempre, que truenen molestos.
En cada lágrima derramada causando la propia felicidad de quien soy ahora, me importa una mierda mi pasado y el pasado ajenos de mi cordura insensata vagando por horizontes en busca y captura a su sensatez. Siendo libre y, a la vez, condenada por el ruido de sus malas intenciones, el camino es largo aunque les cueste entender que sigo mi camino y no me rendiré. Que truenen molestos, que al amanecer saldrá el Sol de nuevo volviendo a florecer, a iluminar lo que no está escrito aún y así, poder de contemplar hermosos paisajes, nuevas miradas, nuevos proyectos que se harán realidad. Que truenen molestos.