miércoles, 24 de diciembre de 2014

ARTE

Echo de menos hablarte, mirarte, sentir que poco a poco somos uno siendo dos cuerpos diferentes. Somos las piezas de un puzzle flotante totalmente inerte, neutro. No hay abrazos sin antes versos ni versos sin antes abrazos, lo que importa es escuchar, sentir que no estás solo, bailar humillando al pozo de quien te encerró siendo tú mismo el culpable, y aún así, echo de menos tu arte.
No importa cuán tengas si quiero escucharte, deshazte de ese desgaste de las multitudes miopes cegados junto con el agobio, desesperación, traición convirtiendo en tradición generación tras generación.
Soy un alma con insomnio, procuro no preocuparme demasiado sin que sepan caminar con mis zapatos, discutiendo de lo que creen que saben sin tener ni idea de lo que hablan. Aunque prefiera ni quisiera aunque pudiera hacer callar de una puta vez la raíz del problema o conflictos absurdos por bocas ajenas, haciendo más mierda para sus risas encarceladas que solo disfrutan si hablan de alguien que nunca se atrevieron a conocer. Cobardes. Me río de vuestras acciones infantiles, comentarios inmaduros en más de un instante supe que sois inútiles sin provecho, que aproveche de vuestra fe insana maltratando mentes, disfruto en paz y así me veréis por siempre.
Sin más dilatación de pupilas, anos retorcidos por semejante mensaje transmitido, me despido por este año, volveremos a vernos el año que viene. Así pues, disfrutar del momento, reíros si es preciso porque el momento llega y puedo saborear la vida con buenos ojos y bella sonrisa.
Mejores felices fiestas y próspero año nuevo.