martes, 21 de abril de 2015

CAMINOS DEL VIENTO

Entre tierras deslizaban mis pies al son de la arena y el viento, bailando entre suspiros y latidos al ritmo de las olas. Montañas de sensaciones que, sin ver ni escuchar, fue manchada por falsos rumores. En aquellos secretos de cuevas me perdí al querer olvidar y me olvidé de cómo salir de aquel lugar. Caminos del viento malinterpretados por no saber diferenciar al recorrer mil lugares para volver a crear, saltar mil acantilados y volver a derrumbar aquellos pensamientos mal colocados por ser diferente de los demás.
No quiero recordar a través del mal tiempo atravesando lugares que jamás volví a pisar, no soporto el engaño de que tú no vales nada sin tener ni puta idea de quién eres ni a dónde vas. Opto por el cambio artístico que mi sufrimiento me llegó a enseñar sintiéndome como no debí sentirme aquella primera vez en el que creí que ellos tenían razón y tú, piel desnuda, ofrecía un aroma a miel a quienes se burlaban una y otra vez de la desnutrición al que muchos no tenían. A escondidas te necesitaba y no acudías, elegiste el camino incorrecto a la tolerancia. Fuiste engañado, torturado, utilizado e incluso mal tratado pero no puedes decirme que no te lo advertí, ya no. Ya no puedes decirme que me necesitas si morí en aquel rincón al que obligaste a que no comiera ni bebiera mientras te pedía que te desnudaras a la luz de la vela para añorar ese cuerpo al que abracé, sintiendo tus latidos en mi pecho e iluminando ese infierno tuyo para que dejaras de arder y
sin importar que mis huellas recuerden que la arena fue testigo, que las olas borrarán el camino que he recorrido y esta historia comenzará en otro lugar, quizás ya prohibido.