viernes, 17 de abril de 2015

EL ESPEJO

Barcos de papel fáciles de deshacer en un mar de acordes, sumergirme en cada nota sin retroceder por lo que ves. Apartar la mirada hasta que dejen de importar lo que quieran ver ni por lo que dijeron de mí sin saber, sin conocer.
Dulce armonía encerrada sin clausura e invadida de gente tóxica que no tienen ni puta idea de quién fuiste ni con qué zapatos anduviste, que nunca utilizarán la empatía, que les importas lo más mínimo y solo quieren destruirte, deshacerte de una patada mientras te alejas y piensas qué coño hiciste para merecer semejante mierda y escuchar cómo lo celebran. Son zombies deseando infectarte de malas intenciones para sobrevivir de este mundo aún vivo convirtiéndote en un ser destructivo por joder, por dañar, por desear tantas cosas negativas que te sucedan, gobernar este planeta con la finalidad de que desaparezcan aquellos con buen corazón y acabar esta historia donde por primera vez, ganan ellos sin tener ni puta idea de lo que es el amor.
No tengo ningún espejo que en mí muestre miedo ni cobardía excepto pena por quienes tengan ese corazón tan oscuro y yo tan vacía, tan tocada, tan traicionada y decepcionada por confiar en quien no debía.
No importa lo que fui ni tampoco lo que debo ser formé parte de aquel espejo al que destruirte por lo que fui y soy una sobreviviente de esas mentes insanas.