domingo, 5 de abril de 2015

ME DISTANCIO DE TI

Me distancio de ti por pura cobardía, cerrando ciertas puertas escondidas a oscuras, buscando la linterna sin pila alguna olvidando que no me queda ninguna. Y al suspirar gritas y piedras tiras al envenenar palabras vacías que nunca fuiste tú, que fuimos dos en su día. Tu estúpida mente dinámica que al cambiar no se detiene nunca mientras envenenas con tus palabras, mi retirada deseas, pero cómo poder quererte sin dañar mi piel. 
No voy a retirarme, pequeña, tú que siempre lo quemas guardando el humo como esquema destruido de climas, no me rindo por tus sistemas. Lucho por ti y me quemas, me empujas a la hoguera risueña, maldita vez que te hicieron daño en un antaño frío subiendo cada peldaño roto e incompleta. Te destruyes, me hundes. Me miras, te temo. Te miro y sueltas piedras al acecho invisible queriendo demostrar lo que nunca pensaste, lo que nunca quisiste. Qué vas a decirme. Cuál es tu meta. Por qué yo y no tu raqueta destrozada de sensaciones suicidas por un pensamiento no correspondido. Amanece y atardece fría condena, cubierta con nubes grises, yo queriendo calmar las puertas del cielo sin que el viento recuerde viejos lamentos. Me distancio de ti porque no tengo otra salida, otro camino que me lleve de vuelta a la vida, al Sol, a la Luna que grita mi nombre, al viento que me empuja otro nuevo horizonte, despierta mis sentidos con un nuevo amanecer y al anochecer, me calma con caricias que tanto necesitaba. Me distancio de ti por no arrancarme la piel que habito en este cuerpo que morirá algún día e intenta que no seas tú la elegida.