domingo, 24 de mayo de 2015

INSENSIBLE

Siempre pensé en cómo acabar este plan que ahoga gritos lunáticos que nadan al vacío, viento enriquece palabras al son de la fortaleza de su latido una vez más. Si mi vida rima, no puedo morir. Si mi vida suspira, mi corazón debe latir por más que digas no dejaré de insistir en el camino a seguir, así elegí entre luces frenéticos de cuerpos armados y de climas congelados. Esta sensibilidad siga en curso de frenesí no puedo permitir que dañen sin tocar pieles marchitas o dañadas, lágrimas o risas entre sí, quizá para olvidar lo que un día fui, dejando de existir entre el silencio que tanto alejaba.
Me volví insensible y resistí a punzantes miradas, actos, pensamientos, hasta mis propios demonios que no se detenían ni un puto segundo a contar cada final trágico y oscuro vencí. Furia ensangrentada, espada gastada e insensible mirada calmada únicamente por nuevos amaneceres realistas recién pintados, dejando que el atardecer y el anochecer me devuelvan la sonrisa que les ofrecí.
Sensibilidad sumergible por cada canto desarrollado para mentes inertes que, por mucho que les defina, seguirán la ruta del olvido pero no me importa. Murmuras temores invisibles y me da igual que te atrevas o no, si no sabes defender la insensibilidad que habita en mi piel y que en mi sangre, en mi ser, acaba de florecer.
Tan solo permíteme que sea salvaje si así hay libertad, entonces seré una salvaje insensible que nadie sabe cómo salvarme cuando lo necesite.