domingo, 11 de octubre de 2015

LA LLUVIA DESNUDA

Destapados por la locura en una mañana lluviosa, conversando en verso y en prosa yo te confieso que agua pura clara no atormenta, espera el momento. Tarda parece ser, aún así procedo y deseo la libertad de regreso aunque el tanque dueña de armonía desafine y el viento no sople a favor. En tu morada aldea contabas historias en las que indica el contraste, me aterraba la idea de fingir un final ausente y perdido y, bajo la luz del Sol anaranjado, fueron capaces las voces de soltar cada pensamiento sin autorización ni consentimiento.
Susurros en la madrugada, silencios cómodos y un sueño mediante las circunstancias de no dormir tranquila por no dejarte vacío, por escuchar tus risas por las que he sonreído y por estar contigo, prefiero no dormir sabiendo lo que he ofrecido a dormirme soñando los momentos perdidos.
Aunque el viento no sople a favor del Sol, fuimos susurrados en la madrugada y el silencio incómodo empezó a dar de su fruto que prohibió en los momentos perdidos, regresó la libertad y la tranquilidad en cada suspiro, el contraste derrumbó a la oscuridad con armonía y la aldea morada reflejó la historia bajo el Sol anaranjado. Ahora puedo dormir y descansar, ahora puedo soñar y hacerlos realidad porque, aunque parece ser que tarde, la lluvia destapa en verso. Te confieso que agua pura no atormenta, espera el momento, espera a la libertad vuelva de regreso para expresar lo que siento y pretendo en una mañana lluviosa yo te espero para conversar en verso y deshacer el silencio con un beso.