jueves, 10 de marzo de 2016

DÍA DE MIERDA

Ciegos. El mundo es ciego y tú también.

Hoy en día las palabras dejaron de ser creativas, dejaron de volar miles de fantasías para ser guía huida de este camino mal enfocado por puta vagueria ceguera. Dejaron en la mesa pocas ideas que en su cerebro exprimió con fuerza historias románticas que en su mayoría son difíciles de digerir. Ideas que en su día fueron algo. Que en su día fueron intentos de transformaciones negativas a positivas, destructivas a constructivas, que son única salida desesperada para sobrevivir esta sociedad de mierda en la que pretende ser humilde actuando de forma antónima y, de manera anónima, la libertad es la reina de la anarquía. Una anarquía sin consecuencias hirientes para la evolución del ser humano, donde todo lo que pienses u opines no será castigado con esa estúpida rutina engañosa controlable que nos hacen sentir esclavos. Enseñanzas tóxicas a golpe de martillo, armaduras que se tropiezan al canto de cualquier falsa esperanza y esta gran miseria auténtica aumenten los hijos de puta en cada minuto que cuenta hasta que se harten. Y bastarse de gilipolleces. Y vestirse rápidamente como cualquier puta infiel manteniendo relaciones sexuales con un desconocido, intercambiando intereses que pueden llamarse adicciones en casos de repeticiones. Cada oportunidad de anarquista me convence y por temor no me atrevo por ser ¿egoísta? ¿Diferente? ¿Por no ser igual que tú? Por ser gilipollas simplemente y últimamente no me fío de nada ni de nadie y de lo que me fío, no me convence del todo. No me convence y punto.
Hoy es un día de mierda.
Hoy puede mejorar.
Hoy puede cambiar.
Hoy puede crecer el milagro que nació la oportunidad de renacer.
Hoy el mundo empieza a ver con claridad, dejaron de taparse los ojos como estúpidos y sintieron la naturaleza brillar en su corazón latiendo así fuerte y seguro.
Hoy los bosques relucen su color fardando de su belleza, dando la oportunidad de sentirla y verla, ofreciendo el paso a la valentía.
Hoy dejó de ser un día de mierda y se transformó en el mejor día de mi vida.