miércoles, 13 de abril de 2016

DÍAS

Días de nostalgia.
Días que no son nada más que falsas esperanzas que reflejaban un mundo opuesto a la sinceridad.
Días que podría mandarlo todo a la mierda y fugarme con la esperanza por delante como meta o acompañante.
Días de sol.
Días de lluvia.
Días de nieve.
Días que son inalcanzables y parecen alcanzables.
Días que son alcanzables y parecen inalcanzables.
Días que toca bailar.
Días que toca cicatrizar.
Días que se trabaja por la Rosa en vez de venderla.
Días de raíces.
Días de varices.
Días de mierda para variar y mierdas de días variables.
Días para escribir, reemplazar hábitos.
Días para reservar.
Días para desconectar.
Días de mierda.
Días de mandarlo a tomar por culo.
Días de decir.
Días de actuar.
Días de callar.
Días.

Segundos que aparecen lentos.
Minutos que se hacen eternos en cada extremo del mal momento.
Horas que esfuman y se esfuman al ritmo de cada latido eufórico o sin motivación.
Días que resuelven historias, atrapan metáforas, susurran palabras que cicatrizan todo o la mayor parte. Semanas que atraviesan horizontes, cruzan baches, disparan poemas y buscan su lugar.
Meses que perdí el Norte, el Sur, el Este, el Oeste y no me preocupa ni me importa.
Años de mierda realizando actividades de mierda sin ilusión ni fuerza, sin motivación ni ideas creativas constructoras de esperanzas y llenas de vida.