martes, 5 de septiembre de 2017

INSOMNIA

Mujer pegajosa y compañera,
de noches enteras en vela.
Aprecio tenerte bien cerca,
pero pendiente estás y yo a dos velas.

Me rallo más de lo necesario,
me apartas de soñar,
me empujas al llanto y
aprietas demasiado fuerte mis manos.

Casi sin respirar te llamo,
te pido que recojas tus cosas,
que te marches y me olvides,
pero ahí estás, inamovible.

Quiero que te marches,
que ni me mires,
que rehagas tu vida y seas libre.
Pero ahí estás, inaccesible.

Nos quedamos tú y yo,
a solas y a oscuras.
Tú pendiente de mí y
yo mirando al techo.

Rezando por si me duermo,
deseando descubrir mi sueño.
Cerrando los ojos e intentándolo pero,
aprietas demasiado fuerte mis manos.

Pierdo la emoción,
las ganas y las perdías.
Me pierdo en mil laberintos,
donde el reto está escondido.

Me lamento por haberte hecho,
de mis preocupaciones y miedos.
Mis consejos no me hacen fuerte,
y yo me quedo en silencio.

No te maldigo,
no te culpo,
no te odio
pero no te temo.

No me castigo,
no me culpo,
no me maldigo
pero me temo.

Y quizás algún día
vendrás con mil peros,
no te castigo por tu regreso
ni siquiera por tus celos.

Quiero que vueles y cantes,
que seas libre de espinas y te relajes,
quiero que sonrías, que rías y sueñes,
quiero que vivas en paz sin dueños.

Quiero que de una vez te liberes,
que rompas las cadenas,
que cures tus heridas y cicatricen.
Quiero verte feliz y libre.

No te castigo,
no me culpo,
no te maldigo
pero no me temo.

Mujer pegajosa y compañera,
sueños no soñados por tenerte cerca,
pendiente estás en mis noches en vela,
aprecio que seas tú mi compañera.